domingo, 7 de junio de 2009

Campeonato de frontón (finalísima): Nosotros: 25 - Lazaro-Macipe 21

Emocionante y disputadísimo partido de frontón, como no podía ser de otra manera tratándose de una final. A priori, siempre con el respeto debido hacia el contrario y más en una final lo cierto es que eran los rivales que prefería en suerte para jugar la final. Quizás por ser su juego algo más regular y previsible que los hermanos López. También al tratarse de una pareja veterana favorecía mi juego de largos peloteos, para hacer un partido duro que desgastara a los rivales físicamente. Antes de empezar, la consigna era clara de ir a por el zaguero.
Últimamente hemos adquirido la buena costumbre de empezar los partidos con buen pie. Hace bien poco, solíamos empezar algo despistados y luego nos tocaba remar contra corriente con épicas remontadas. Hoy había mucho en juego así que salimos con la máxima concentración. Si a eso le añadimos el acierto que mostramos en los primeros tantos, explica que no tardáramos en hacer nuestro primer parcial favorable 6-2. Nuestra salida en tromba nos llevo a marcar una diferencia de 11-6, y ahí empezó un intercambio de golpes que siempre favorece al que va delante. Estábamos marcando el tiempo del partido sin discusión, y por momentos llegue a pensar que sería un partido apacible con la lógica de no bajar la guardia en ningún momento. Aún llegamos a tener una diferencia máxima de 17-10 que hacia pensar en una victoria relativamente cómoda. Pero nadie dijo que fuera fácil, y menos en una final. Nuestra máxima ventaja coincido con nuestro bache más importante. Lazaro empezó a entonarse adelante y metió 3 tantos por lo menos a 2 paredes marca de la casa. Algún error por nuestra parte y alguna decisión arbitral discutible hizo que nos endosaran un parcial de 0-6 para ponernos el aliento en la nuca (17-16). Lazaro, consciente o inconscientemente estorbo a mi compañero en varios tantos lo que le hizo ponerse algo nervioso. Espectadores desde fuera me comentaron al final del partido que incluso pudo haber intencionalidad por su parte a la hora de molestar en algún tanto, en una táctica que rozaría lo antideportivo. Yo prefiero no pronunciarme, lo cierto es que si que se le vio algo pasado de revoluciones en algunos lances del juego. Esta claro que ere fue nuestro momento crítico. Fue el único momento en el que pensé que se nos podía escapar. Por suerte en el momento clave supimos templar los nervios y pegar otro pequeño estirón (22-17) que sería vital a la hora del desenlace final. Sin embargo aún nos tocaría otra pequeña dosis de sufrimiento. Con 24-20 mi delantero falló el único saque de todo el campeonato. Para después cerrar el partido con una pelota magistral a 2 paredes. Había pasado la friolera de 10 años desde mi última final, y nada menos que 14 desde mi primer y único titulo en un campeonato de segunda. En aquella ocasión mi papel fue algo secundario ya que jugaba de delantero con un zaguero que marcaba las diferencias. En este campeonato (modestia aparte), puedo decir que mi papel ha sido protagonista.
La actuación de mi compañero fue buena. Rápido adelante, y marcando las diferencias una vez más con su pegada. Tuvo algún error que otro no forzado seguramente debido a la presión por la importancia de la cita y a que Lazaro le descentró algo en el incidente anteriormente señalado.
Y mi actuación hoy puede catalogarse de notable. Prácticamente sin errores no forzados, llevando bien varias pelotas de izquierda (mi talón de Aquiles), pegando atrás sin complicarme la vida, y transmitiendo seguridad en una cita tan importante.
Por parte contraria también se vio un buen nivel de juego. Macipe devolvió varias pelotas muy meritorias y Lazaro estuvo bastante incisivo adelante. La opinión de los espectadores es que se vio un buen partido en líneas generales.
Ahora toca saborear el triunfo y descansar hasta mediados de octubre, fecha en que es previsible que empiece el campeonato social de otoño.

lunes, 1 de junio de 2009

Campeonato de frontón: Nosotros: 25 - Los zurdos 17

Buen partido por nuestra parte en el día en el que nos jugábamos el ser o no ser. Se acabó el margen de error al llegar a semifinales, el que ganará se clasificaría para la gran final y el que perdiera se tendría que conformar con jugar el partido para el tercer y cuarto puesto. Definitivamente mi suerte parece haber cambiado. Históricamente, hace unos años, estos partidos casi siempre se me escapaban. Después de acariciar el jugar unas semifinales han ido unas cuantas veces en que el último partido palmábamos. Sin ir más lejos, el campeonato pasado obtuvimos un quinto puesto, que aunque fue meritorio en parte, siempre te deja el regusto amargo de no alcanzar las semifinales. Y eso que las horas previas las viví con cierta incertidumbre. El viernes me enteré que mi compañero había sido seleccionado este fin de semana para el campeonato de España sub-22 con lo que debía de buscarme un suplente. Novias no me faltaron, y debo agradecer a los que se ofrecieron para jugar el partido. También en esta ocasión toca una crítica a los coordinadores del campeonato. No parece del todo razonable tener que jugar con un suplente el partido más importante de todo el campeonato, incluso por una causa aparentemente de peso como la convocatoria de un miembro de la pareja para jugar un campeonato de España. Siempre se puede buscar otra fecha en la que estén disponibles todos los titulares (sin ir más lejos, la otra semifinal se jugó un jueves por la tarde), o incluso seguramente tampoco hubiera sido descabellado aplazar las semifinales a la semana que viene. El caso es que finalmente mi compañero fue eliminado del campeonato de España y pudo jugar la semifinal.
Centrándonos en los aspectos meramente deportivos, el contrario a priori, era un rival incomodo y rocoso aunque asequible. Los 2 rivales eran zurdos, y a mi personalmente no me gusta mucho jugar contra zurdos por lo imprevisible de sus golpes (será cierto que los zurdos tienen un toque de genialidad). En mente estaba el partido de la fase regular del campeonato en el que íbamos perdiendo 19-15 y terminamos ganando 25-21 con no pocos apuros tras una gran reacción final. Éramos conscientes de que habría que hacer las cosas muy bien para no pasar apuros. Y como requería la cita salimos muy enchufados y concentrados con un parcial inicial de 6-2. Una pequeña reacción por su parte les permitió acercarse a 7-5, pero fue un espejismo. No estábamos por la labor de dar vida al rival. Al ecuador del partido llegamos con un parcial favorable de 13-7 en lo que sin duda ha sido uno de los mejores arranques de partido que hemos hecho. Mi compañero empezaba a marcar las diferencias con su pegada. Yo devolvía todas las pelotas para que a fuerza de pelotear sin error, el tanto acabara cayendo de nuestra parte. Todavía marcaríamos una máxima diferencia de 21-12 que podría pensar que el partido estaba casi finiquitado. Pero en unas semifinales nunca te puedes descuidar. Hicieron 3 tantos seguidos para ponerse a 6, 21-15, y con ese tanteo mandaron una pelota a la chapa que si entra hubiese sido tanto seguro, y podría haberles hecho soñar con una remontada. Sin embargo, el tanto cayo de nuestro lado y así llegamos al 22-15 y al 25-17 final.
La actuación de mi compañero fue buena. Su pegada fue determinante y estuvo muy rápido adelante para coger casi todas las pelotas que le tiraron. Únicamente, tuvo algún error en las pelotas que se jugó adelante que de haberlas metido hubiera firmado una actuación sobresaliente. Mi actuación también puede catalogarse como buena. Creo que sólo cometí dos errores no forzados en todo el partido. Cierto es que mis golpes no son determinantes, suelo basar mi juego más en la seguridad y en mantener un peloteo largo para que el contrario termine fallando. Me gusta plantear partidos largos con una gran exigencia física, eso teniendo en cuenta que los contrarios muchas veces con cuarentones o cincuentones te da más oportunidades de ganar.
En fin, una buena actuación en un partido clave. Hace más de una década que no consigo ganar un campeonato, así que el próximo fin de semana tengo una cita con la historia.

viernes, 29 de mayo de 2009

Twin Peaks (2)

A esto se le llama entrar arrasando a los sitios. Sin duda Albert es uno de los personajes mas entrañables de la serie. Su cinismo es directamente proporcional a su capacidad como forense. El actor Miguel Ferrer lo borda en su papel de Albert el cual le pega como anillo al dedo. Sin embargo, nos desvela su faceta más humana en su última aparición en la serie bajo su apariencia cinica y socarrona. Por cierto si vais a Twin Peaks os recomiendo no entrar como Albert en la comisaria del Sheriff Truman ... salvo que querais ir a recoger vuestros dientes 2 manzanas más abajo.

domingo, 17 de mayo de 2009

Come On Eileen

Volviendo a la temática ochentena hoy nos encontramos con este temazo de los Dexys Midnight Runners en 1982 (que viene a significar algo así como “los corredores de medianoche de Dexy”). El titulo de la canción es “Come on Eileen”. La letra de la canción fue creada por Kevin Rowland (que también aparece en el video clip) y Billy Adams, y producida por Clive Langer y Alan Winstanley.
La canción comienza con un tono de violín al estilo celta acompañado de batería. Maire Fahey representa a “Eileen” en este video con lo cual no queda claro quien era, si alguna exnovia de alguno de los miembros de la banda o algo así. También se representa al principio de este video al cantante americano Johnnie Ray, precursor del Rock & Roll y Jazz en la década de los 50. Como no podía ser de otra manera, se hartaron de cosechar premios, 4 semanas en cabeza de las listas británicas en agosto de 1982, 5 en Australia, número uno en USA e incluso 11 en Irlanda. En 1983 ganaría el premio al mejor single en Reino Unido. Sin embargo la banda nunca llegaría a alcanzar otro éxito similar en ninguno de sus álbumes posteriores, de hecho se separaron, Rowland inició una aventura en solitario que no tendría mucho éxito para volver a reunirse en 2003. Lo que demuestra cuan fugaz puede llegar a ser el éxito y la fama, aunque esta claro que está canción nunca pasará de moda. Por cierto, los que sepáis ingles no os rompáis la cabeza traduciendo la letra de la canción. Disfrutad de la canción sin más.

domingo, 10 de mayo de 2009

Campeonato de frontón: Nosotros: 25 - Hermanos López 23.

Y van 4 de 4. En esta ocasión ha sido a priori, contra el rival más fuerte que nos quedaba, ellos habían ganado 3 partidos y perdido uno hasta ahora, frente a las 3 victorias y cero derrotas que llevamos nosotros. Había bastante en juego. El que saliese hoy vencedor no solo se aseguraba matemáticamente estar en “semis”, sino prácticamente el primer puesto, y desde luego la tensión se palpaba en el ambiente. El partido resulto bastante igualado, logrando al final una victoria bastante trabajada y sufrida.
En contra de lo que solemos hacer, en está ocasión fuimos de más a menos. Salimos muy enchufados al partido logrando un parcial de 4-0 al comenzar, lo que nos daba cierta tranquilidad. Entre almuerzos, jornadas de descanso por puentes y partidos aplazados por ausencia de rivales llevábamos cerca de un mes sin jugar un partido de campeonato. Esto fue aprovechado por mi compañero para recuperarse de sus molestias en el hombro y volver por sus fueros, marcando las diferencias con su pegada y sus jugadas cuando se le presentaba la ocasión. Poco a poco fuimos consolidando nuestra ventaja hasta llegar al ecuador del partido con nuestra máxima diferencia 15-8. Nuestros rivales no encontraban el ritmo para hacernos daño. Sin duda, a eso influyo que no dispusieran de ninguna pelota con la que poder contrarrestar nuestro juego. La pelota que sacamos era bastante viva, con lo que el delantero de ellos, uno de los mas habilidosos de la categoría, tenía pocas opciones de “matar” los tantos delante. Detrás yo aguantaba perfectamente el peloteo, ganándole la partida en este primer tramo de partido a su zaguero, y mi compañero de pareja se mostraba bastante acertado. A partir de ahí, se produjo un intercambio de golpes que en este caso nos benefició para llegar al 21-14. Se antojaba un desenlace cómodo, aunque mi filosofía es que nunca se debe bajar el ritmo hasta el tanto 25. Ya que cosas muy raras se han visto en un frontón. Nosotros mismo, habituados a las remontadas, ganamos un partido en la segunda jornada que íbamos perdiendo por 19-15. En ese punto nuestro rivales reaccionaron y nos endosaron un parcial de 0-4 para ponerse solamente a 3 (21-18). Un tanto afortunado por nuestra parte (22-18) parecía encarrilar el partido (22-18), pero ellos no habían dicho su última palabra. Un par de errores míos de izquierda (mi talón de Aquiles), unido a que ellos estaban cada vez más enchufados ponía emoción al partido (23-21) y así llegamos al 24-22. Teníamos 3 “match ball”, pero el partido se estaba apretando más de lo previsto. Ellos salvaron el primer tanto, para meter mas presión (24-23) y ponerse solamente a un punto. Entonces llegó la catarsis. Un minuto loco en el que pudo pasar de todo. Mi compañero pego un fuerte pelotazo atrás que estuvo a punto de tocar la chapa en la parte superior del frontón (o quizás llego a tocarla). En todo caso en estas ocasiones se debe aceptar la decisión del juez-arbitro que es el que mejor lo puede ver, es imparcial y no está en caliente. Nuestros rivales, al creer que la pelota había sido mala, protestaron con bastante vehemencia la decisión del arbitro, desentendiéndose del juego, y así propiciaron que pudiéramos hacer el tanto que cerraba el partido. Sin duda un grave error por su parte, ya que se deben acatar las decisiones arbítrales, ya sean acertadas o erróneas, sin perder la concentración exigible en un partido.
La actuación de mi compañero fue notable, una vez superadas sus molestias en el hombro, marcó las diferencias como solía en un partido difícil, y de gran exigencia. También, una vez más hizo gala de su velocidad para devolver todas las pelotas llevables y alguna más. Agradeciendo su pundonor, en alguna ocasión le he recordado que más vale que te hagan un tanto que sufrir un golpe contra la pared por ir a llevar una pelota a toda costa. La mía se puede calificar de correcta, en la primera parte del partido bastante bien, seguro, sin errores y provocando los del zaguero rival. Cierto es también que en la segunda parte del partido mi nivel bajó un poco, cometiendo algún error más de la cuenta con la izquierda. Influyo sin duda el hecho de que ayer noche decidiera salir a dar un “voltio”, y ya se sabe el peligro que tiene esto. Volví a casa un poco tarde y me tomé unas cuantas cervezas, que sin ser excesivas a buen seguro al día siguiente te hacen perder algo de frescura. Sin duda, siempre se puede pegar un poco más fuerte a la pelota, colocarla un poco más, llegar un poco antes a coger la posición para poder “empalar” en una situación idónea. Seguro que salir la noche anterior te hace perder algo de chispa a la hora de afrontar un partido al día siguiente, lo que me lleva a la conclusión de que en vísperas de “semis”, cuando no hay margen de error, lo mejor es concentrarse el día anterior cual futbolistas antes del partido. Cambiar la salida nocturna a horario de tarde y las cervezas por agua mineral. Y es que los pequeños detalles muchas veces pueden significar la diferencia entre el éxito o el fracaso.

jueves, 7 de mayo de 2009

Saturday night in Dublin city

This lovely songs brings me great remembers. Saturday in Dublin. Any weekend of 2003. I am looking forward going out for some pints. I expect having craic. Great atmosphere for the "pototeo". Surely, I´m having my first pint at Fridday´s, a quiet place. Afterwards I will go to Temple Bar. Definitely I am going to Turk´s Head again. Dancing, drinking and getting fun. A saturday in Dublin always deserves.





Thanks to Dina. Habré bailado decenas de veces está canción en mi etapa irlandesa. Nunca me molesté en averiguar quien era el autor, ya que por aquel entonces estaba mas preocupado por otras cosas. Pero ella me lo puso en bandeja. Se trata del genial Gigi D´Agostino.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Cronicas de la España negra I (1º Caso)

Hoy voy a hablar sobre unos de los sucesos que profundamente conmocionaron a la opinión pública española entre 1992 y principios de 1993. Cuando se produjo, me pilló en mi tierna juventud y con mi candidez no llegué a cuestionarme nada mas allá de lo que se dijo en la prensa y en los medios de comunicación, pero el paso del tiempo, nos hace adquirir experiencia y después de unos años es posible ver unos mismo acontecimientos desde otro prisma. Por eso, hace unas semanas, en una conversación, un comentario al azar me hizo cuestionarme las primeras preguntas. Gracias a la red es posible encontrar múltiple información con la que analizar la noticia. Aunque en este, caso con tantos interrogantes, no significa que el procesar más información implique acercarse a la verdad. De hecho me recuerda mi época de estudiante en la que cuanto más estudiaba más dudas me surgían.
No es mi intención enfocar este tema desde una óptica mórbida. Por ello, he decidido no colgar ningún video ni ninguna fotografía. Quien este interesado en este u otros aspectos podrá encontrar ingente información en otros lugares. Si que voy a tratar, y a fondo, todos errores que se cometieron durante la investigación.
Supongo que ya habréis deducido a estas alturas que estoy hablando del crimen de Alcaçer. Un suceso que realmente estremece, y lo más aterrador de todo es que no estamos hablando del argumento de una película americana de terror de serie B (aunque lo parece), sino de un caso real, con victimas de carne y hueso, y cuyo principal autor (dada la crueldad del caso me voy a ahorrar el calificativo de presunto), permanece hoy en día en paradero desconocido. Es decir que casi 17 años después nada se sabe de el a ciencia cierta, incluso, quien sabe, podríamos habernos cruzado con el por la calle alguna vez, posible aunque altamente improbable. Con otro rostro y una identidad falsa. Hipótesis sobre la suerte que corrió los hay para todos los gustos, pero esto es adelantar acontecimientos. Más adelante volveré sobre este tema.


Alcaçer, viernes 13 de noviembre de 1992.

Tres amigas, Miriam, Toñi y Desiree de 14 y 15 años se disponen a ir a una fiesta de su instituto en una discoteca de moda “Coolors”. Antes deciden ir a casa de una amiga común, Esther, que se encuentra con gripe. Dice que no va a poder acompañarlas. Miriam telefonea a su padre para que las acerque a la discoteca. Sin embargo, el padre de Miriam esta en la cama con fiebre, además dice que es muy tarde para ir a ningún sitio. “Muy bien”, dice Miriam y cuelga el teléfono. Sin saberlo, el padre de Miriam ha tomado una decisión que acercaría a su hija a un fatal destino. Sin embargo, las 3 adolescentes no se dan por vencidas. A Antonia le gusta un chico del instituto que acudirá a la fiesta. Eso hace que se planteen hacer auto-stop. Consiguen parar a un coche que conduce un joven y su novia. Sin embargo el coche del joven se estropea. El joven se ve obligado a dejar el coche en el taller, ya que lo cierran a las 8, y por eso no podrá acercarlas. Miriam, Toñi y Desiree no tendrán más remedio que volver a hacer auto-stop si quieren llegar a la fiesta en Coolors. Sin duda, un cúmulo de casualidades desafortunadas que llevo a las 3 jóvenes a estar en el momento equivocado y en el lugar equivocado. Sin saberlo, se estaban metiendo en la boca del lobo.
Las luces de un Opel Corsa blanco aparecen a lo lejos. Ya es noche cerrada. Al ver que están haciendo auto-stop empieza a reducir la marcha, a la par que se acerca a ellas. Es una tarde fría. Y como mal presagio la fecha es viernes 13. El coche blanco se ha detenido junto a ellas.

-¿A dónde vais?
- Vamos a Coolors.
- Subid, que os llevo.