jueves, 26 de marzo de 2009

Y se bajó el telón


Se acabó. Después de 18 ediciones consecutivas los organizadores de la ya clásica Carrera Popular Carrefour (que nació con el nombre de Carrera Popular Pryca) han decidido dar carpetazo a la edición de este año. “La afectación de la situación actual sobre los presupuestos de marketing del grupo sugiere el recorte de actividades externas a nuestro negocio”, según palabras del mismísimo director del centro comercial. “Al menos durante este ejercicio”, puntualiza (menos mal). Sin duda, hay que ser comprensivos con la actual coyuntura de este tipo y entender, que el futuro de una multinacional podría estar en peligro en caso de que tuvieran que afrontar semejante desembolso que supone el organizar una prueba un domingo por la mañana.
Volviendo a la carrera, esta prueba celebraba su primera edición en el año 1991, a un año vista de los juegos olímpicos, impulsada por Didier Fleury (director del centro comercial) y José Manuel Abascal (bronce en los Juegos de Los Ángeles). Aquella primera edición la ganó el keniano Mathew Birir, y después de el han sido ganadores entre otros nombre ilustres del atletismo como Fiz, Antón, Roncero o Eliseo Martín.
Ésta carrera llegó a ser la más popular de Zaragoza con una participación superior a las 40000 personas en 1996 (que se dice pronto).
La prueba era gratuita y permitía elegir entre dos recorridos, uno más exigente de 9 km y otro mucho más suave de 4 km. En definitiva, permitían pasar una mañana de domingo entretenida y de lo más saludable, así como la excusa perfecta para entrenar de cara a la primavera, con la ilusión de mejorar las marcas del año anterior. Año tras año, mejorar los tiempos se convertía en una gran satisfacción y empeorarlos en una pequeña decepción.
Tampoco hay que ser un lince para deducir el escaso apoyo a recibido por parte de las instituciones públicas. Y es que no hay que olvidar que al ser unan prueba cuya participación era gratuita no genera ningún tipo de ingresos ni de beneficios. En una época de vacas flacas hay que apretarse el cinturón, aunque el año pasado se realizaran inversiones multimillonarias en la expo (que servidor la visitó y la encontró interesante), pero ahora uno se pregunta si realmente era esencial para la ciudad todas las inversiones millonarias que se produjeron. También es comprensible que se de carpetazo a actividades que estimulan el deporte y la vida sana cuando estamos en puertas de un acontecimiento histórico en la ciudad de Zaragoza (el conciertazo de Madonna en julio), cuyo coste en organización y honorarios del artista seguramente será pecata minuta en comparación con lo que hubiera supuesto la organización de la carrera.
Como dicen los políticos “queremos fomentar actividades alternativas al botellón, aumentar el abanico de opciones alternativas para los jóvenes en su tiempo de ocio”. Está primavera ya no tendremos la posibilidad de participar en la prueba como todos los años. De salir al casco y ponernos morados de cervezas o cubatas cual adolescentes imberbes si.

1 comentario:

  1. Estas pruebas que buscan atraer gente al precio que sea y batir cada año el número de inscritos nunca me han gustado mucho. Aún así es una lástima que desaparezca, ya que era una forma de motivar a mucha gente que no suele salir a correr.
    Quizá los organizadores podrían haber recurrido a cobrar una inscripción simbólica de 2 ó 3 euros para cubrir gastos.

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